EL PRADO

Caminaba por un hermoso prado verde y en un día soleado. Enamorado. Mirando el Sol,brillante y luminoso,clamoroso De pronto,veo un cofre. Lo levanto. Y dentro de él, se encuentran un ramillete de diamantes azules. Uno de ellos, se enciende e ilumina mi mañana dócil,  y agradable. Habla conmigo y me dice --"Eres ese principe alado que tanto han mencionado las escrituras escandinavas de las épocas celtas?." Me quedo helado. Lo tomo bien entre mis manos, y lo coloco en mi corazón. Éste late, y late. Me recuesto en el prado, verde, lleno de un rocio tenue y llano, cierro los ojos, y...aparezco en el SOL.  


Comentarios

Entradas populares de este blog

A 40 AÑOS DE "LA VOZ DE LOS ESTADOS UNIDOS"

SOBRE LA EUTANASIA A LOS ANIMALES Y A LAS PERSONAS.

SI TUVIERA DE NUEVO 18 AÑOS...